lunes, 3 de mayo de 2010


Aunque de vocación tardía, desde que aprendí a "tocar" la guitarra consagré también mis canciones a Él.

Al igual que con mi vida, alma, corazón, la fe, le debo a mi querida madre; Antonia Susarte, también el amor por la música.

Ella pasaba su desamor cantando por mi casa desde que la recuerdo.

Contaba que en aquellos tiempos era en los Cines donde presentaban las canciones de los artistas del momento y que ella salía sabiéndose las canciones de memoria y cantándolas, parece ser, que bastante bien. Ganó un concurso de radio y la seleccionaron para cantar en Madrid, pero sus padres no aceptaron desprenderse de una perla tan linda.

No he tenido nunca la oportunidad de darle las gracias por lo mucho regalado, también es verdad que jamás la eché de menos tanto como hasta ahora, siempre ha estado conmigo.

Llega ya la mayor ilusión que tenia mi madre; la Primera Comunión de su querida nieta Triana. Estoy convencido de que cerquita de mi Señor estará pidiendo incesantemente por los suyos y los que no lo eran tanto, tenía corazón para todos.

Viejita, Triana está muy ilusionada por el gran paso que va ha dar, te echa mucho de menos, ya lo sabes, está preciosa con su traje de Comunión, tiene tu Rosario de Plata con el que yo la hice.

Sigue pidiéndole a Dios Padre por ella, para que sea libre de escogerlo, que mantenga la fe heredada de su abuela que tanto amaba ver el Rostro de Dios, que sea consecuente, que sea feliz, que sea como tú.

Te quiero Mama, siempre te querré, nunca te olvidaré!!! Gracias!!!!!!!!!!!!!!!!

1 comentario:

Patricia García-Rojo dijo...

qué dos tesoros! qué millonarios somos!